Durante las tardes de Santa Cruz de antaño se solía diafrutar
el té acompañado por delicias horneadas. Una de éstas es el "Cuñapé".
Una masita elaborada a partir de almidón de yuca, generosas porciones
de queso, mantequilla y leche. Su figura dorada y aroma son inconfundibles
y parte de los más representativos sabores del Oriente Boliviano.